A las 2 a.m. del domingo, los relojes se adelantarán por una hora por motivo del horario de verano.
Los científicos expertos en el ciclo circadiano de la Oregon Health & Science University advierten que este ritual anual genera problemas de salud y rendimiento a los estudiantes y trabajadores por lo que vale la pena dar unos pasos en anticipación para reducir los riesgos.
"Nos vemos atacados por dos frentes distintos" dice Andrew McHill, Ph.D., profesor asistente en la School of Nursing, la School of Medicine y el Oregon Institute of Occupational Health Sciences de OHSU.
“Primero, artificialmente estamos cambiando nuestro reloj de modo que en realidad estamos perdiendo una hora de sueño. Segundo, nos estamos despertando una hora más temprano que la hora interna del reloj circadiano de nuestro cuerpo. Eso significa que estamos más atontados al conducir por la mañana, tenemos un mayor riesgo de un evento cardiovascular y esto puede estar en detrimento de nuestro rendimiento en la escuela o el trabajo”.
Planifique el cambio con anticipación
Saurabh Thosar, Ph.D., profesor asociado del Oregon Institute of Occupational Health Sciences en OHSU e investigador del sueño que estudia la forma en que el ciclo circadiano afecta la salud cardiovascular, observó que la mayoría de ataques al corazón ocurren por la mañana en las siguientes tres o cuatro horas de que la gente se despierta.
“Definitivamente vale la pena ponerle atencion al reloj interno de nuestro cuerpo y dar los pasos para minimizar el efecto de perder una hora de sueño por la mañana”, asevera.
De acuerdo con los investigadores, dar estos pasos ahora ayudará a prepararse para la pérdida repentina de una hora de sueño el fin de semana.
- Adelántese al tiempo: McHill explica que ahora es el momento de comenzar a cambiar los relojes internos para irse a dormir y despertarse un poco más temprano, de modo que no sea un cambio tan dramático cuando la alarma suene para la escuela o al trabajo la mañana del lunes.
- Ajustes a la dieta: McHill fue el coautor de un estudio publicado el año pasado que comparó a personas que siguen dietas altas y bajas en grasas. En el estudio, se encontró que quienes siguen una dieta baja en grasa pudieron adaptarse mejor al cambio de hora.
- Téngase paciencia: el cuerpo se ajustará más o menos en el curso de la siguiente semana, pero McHill dice que es importante aceptar que el ajuste va a requerir tiempo. “Reconózca que, la mañana del lunes, las cosas van a ponerse un poco más dificiles”, dice. “Tenga presente que tal vez vaya un poco más retrasado de lo normal y dese tiempo para ajustarse al nuevo horario”.
‘La hora estándar es mejor’
A medida que los responsables de establecer políticas siguen discutiendo la idea de hacer permanente el horario de verano o la hora estándar, McHill dice que las pruebas muestran con claridad que el horario estándar es la opción ampliamente favorable apoyada por científicos del sueño en todo el país.
“Desde la perspectiva de la salud fisiológica, la hora estándar es mejor”, afirma McHill. “A la gente de veras le gusta el horario de verano porque sales del trabajo y todavía está soleado, pero extiende la cantidad de luz que tenemos de noche y dificulta despertarse en la mañana. Esto representa un costo en la salud de la gente”.